Legatio

Cómo funciona · Paso 3 de 3

Se lo das a los tuyos

Un adulto joven sentado en un sofá hogareño con un libro de tapa dura abierto entre las manos, leyendo con expresión cálida y una sonrisa suave de reconocimiento. Luz dorada de tarde entrando por una ventana lateral. En una mesa cercana, una taza de té y una fotografía familiar enmarcada.

Cómo y cuándo llega el libro a las personas que tú elegiste. Lo que reciben. Lo que pueden hacer con él.

Cuando empezaste, nos dijiste a quién va dirigido el libro. Tus hijos. Tus nietos. Una hermana. Quien tú quisieras. Son las personas a las que un día querrás dárselo, y también las que designas como tu seguro para herederos.

Tu libro está vivo: va creciendo contigo mientras sigues contando. No hay que terminarlo con prisa.

Cuándo se lo das

El momento lo eliges tú. Cuando sientas que hay algo que merece entregarse, generas una edición de tu libro y se la das: en una comida, por un cumpleaños, dentro de una carta, o sin más ocasión que las ganas. No esperas a ninguna fecha ni a ningún permiso.

Y como tu vida sigue, más adelante puedes generar una edición nueva, con todo lo que hayas seguido contando. El libro no se cierra: madura contigo.

El seguro para herederos

Y por si la vida no espera, queda una red de seguridad. Cuando designas a tus herederos, les avisamos de que has empezado tu libro y de que, si algún día te pasara algo antes de que se lo dieras tú, ellos tienen la llave para recibir la edición final.

Nosotros nunca damos nada por hecho. El aviso lo da un heredero. Cuando lo hace, te escribimos por WhatsApp y por email y tienes 30 días para parar el proceso con una sola respuesta. Solo si no respondes, se genera y se entrega esa edición final. Es la única que va incluida, y cierra el servicio. Así puedes ir sin prisa, tranquilo.

Qué reciben exactamente

Cuando se lo das (o si llega a actuar el seguro), cada persona recibe el libro completo en PDF, maquetado profesionalmente. Tipografía cuidada, capítulos, tu nombre en la portada. No es un archivo de notas, es un libro real, tal cual lo aprobaste tú.

Si dejaste cartas privadas individuales, cada heredero recibe la versión común para todos más sus propias cartas privadas dentro de su ejemplar. Los demás no ven esas cartas. Solo la persona a la que tú se las dirigiste.

El primer momento

Cuando alguien abre tu libro por primera vez, no es un PDF cualquiera. Es un objeto que pesa. La portada con tu nombre. El índice de capítulos. Y al empezar a leer, la voz. Tu manera de empezar las frases. La expresión que usabas cuando algo te hacía gracia. El silencio breve antes de contar lo que costaba.

Eso es lo que se preserva. Y eso es lo que llega.

Si quieren tenerlo en las manos

El libro va en digital. Si quieren un ejemplar físico para tenerlo en la estantería, regalárselo a un nieto o llevárselo a una imprenta de barrio, pueden hacerlo con el PDF. Está pensado para imprimirse.

La impresión bajo demanda como servicio integrado de Legatio es algo que estudiamos para el futuro. Hoy no es parte del servicio incluido, pero el archivo que reciben sí permite hacerlo por su cuenta sin perder calidad.

Lo que se queda con ellos

A diferencia de un mensaje, un audio o un vídeo suelto, un libro tiene la cualidad de quedarse. Vive en una balda. Vuelve a abrirse en aniversarios, en cumpleaños difíciles, cuando un hijo crece y necesita saber qué pensabas sobre lo que le está pasando.

Veinte años después, tu nieto puede abrir el libro y leer cómo era el barrio en el que creciste, qué decías cuando alguien te preguntaba por tu padre, qué le hubieras contado si hubieras llegado a conocerlo. La voz no envejece, solo deja de existir cuando ya no hay quien la guarde.

Esto es lo que Legatio guarda.


Si quieres empezar a contar tu historia, empieza tu libro.

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